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jueves, 1 de mayo de 2025

Un buen día de primavera

Ayer cayeron trece litros de agua, y era la guinda que faltaba para que la primavera estallara. El sol de hoy y la buena temperatura han rematado. Ha estado una buena mañana  para pasear y disfrutar del campo, de las encinas, casi todas ya en flor, y con Almendra casi lleno. Hoy parecía ya un auténtico día de  primavera. Esperemos que no vuelvan a bajar las temperaturas como en días pasados. En el jardín no paro de segar hierba. No he acabado de dar una vuelta y tengo que volver a empezar por el principio. La hierba crece ahora más deprisa que mis ganas de segar. Los lilos están en plena floración y es un placer pasear por el jardín porque el aroma de las lilas lo envuelve todo. En el patio se mezcla con el olor del espino, y a veces hasta marea un poco! Y en el campo, las encinas  cargadas de candela, como siempre de todos los colores y matices, los robles con la hojas tiernas,  ofrecen un mosaico de verdes que es difícil de igualar!. Y a ras de suelo las flores amarillas de las escobas verdes contrastan con el violeta de las flores del cantueso! y el blanco de las flores de la jarilla. Aún queda alguna escoba blanca en flor para rematar la alfombra.





En la dehesa no hay mejor espectáculo que el que ofrece un buen día de primavera!









jueves, 17 de mayo de 2007

La lagarta ataca de nuevo



El año pasado tuvimos un gran ataque de lagarta en las encinas. La plaga fue de Malacasoma Neustria. Hace 25 años hubo una similar. Para combatirla nos unimos un montón de propietarios de la comarca y contratamos una avioneta para fumigar. Mi amiga Marisa, de Muchachos, y yo coordinamos los trabajos. Se fumigaron algo más de 12.000 Has de monte en la comarca de Ledesma. La mayoría volveremos a fumigar este año, y algunos más que se nos han unido, y es posible que superemos la superficie del año pasado. Yo no sabía nada de lagarta, ahora no es que sea una experta pero he aprendido un montón. Por ejemplo, que lo que llamamos vulgarmente lagarta se corresponde con tres tipos diferentes de orugas, Lymantria Dispar, Malacasoma Meustria y Tortrix Viridana. Malacasoma Neustria pone los huevos en la misma encina, formando un anillo alrededor de las ramitas pequeñas. Cuando avivan forman un ovillo de seda donde permanecen durante el día formando como pelotas, saliendo por la noche para comer y volviendo al nido. Tienen cinco mudas a lo largo de cinco semanas, hasta alcancar un tamaño de alrededor de cinco cms, y a partir de ese momento dejan de ser gregarias, abandonan el nido y se reparten por toda la encina, momento en el que hacen más daño, comiéndose todos los brotes tiernos.
La fumigación del año pasado fue todo un éxito en cuanto a resultados. La prueba es que este año apenas se ven nidos, y con muy pocas orugas. De todas formas este año las encinas han brotado con mucho retraso, lo que está provocando un avivamiento más tardío. El año pasado empezamos a fumigar el día doce de Mayo y este año calculo que hasta finales de la semana que viene no empezaremos, como muy pronto.
No me puedo privar de comentar lo publicado por La Gaceta hace unos días. Dice el periódico que según los técnicos de Asfosa la lagarta ahora está en el suelo, formando telas de araña, para después subir a las encinas, formar las bolas y comerse los brotes. Así que para determinar el alcance de la plaga de este año están mirando el suelo y no las encinas. Resulta increíble. Cómo pueden ser tan ignorantes? Las orugas que están en la hierba no tienen nada que ver con la lagarta de la encina. Son orugas específicas de la hierba y se alimentan de ésta. Y para el que tenga dudas no hay más que comparar unas con otras. Hace dos meses que llevo yo viendo las orugas de la hierba. Salen enseguida, a los primeros días de calor de Marzo. Cuando salió la noticia en La Gaceta recojí algunas de estas orugas y las metí en un frasco. Hoy he cogido unas orugas de Malacasoma Neustria. Las fotos de arriba son de las orugas de la hierba, y los huevos son de Malacasoma. Realizadas en Moscosa.
Pensaría de verdad que es ignorancia si no fuera porque hay dinero de por medio. Me niego a creer que un técnico forestal cometa un error de ese calibre. No será que Asfosa teme no tener que fumigar este año ni una Ha y está metiendo miedo en el cuerpo a incautos, mostrándoles orugas por doquier? Peor para ellos. Pues podrían empezar a fumigar ya, total, mejor sería matar las orugas en el suelo antes de que subieran a las encinas, digo yo!

lunes, 14 de mayo de 2007

Encina en flor, o la flor de la encina



Las imágenes hablan por sí solas. Las encinas en flor resumen la primavera. Son todo un espectáculo de color, más bien de colores, porque cada encina tiene uno diferente.

viernes, 20 de abril de 2007

colores por todas partes

Soy una amante del color, o mejor dicho, de los colores, de todos los colores. No entiendo la vida monocroma. Mi casa tiene las habitaciones pintadas cada una de un color distinto. Los colores son alegría, vitalidad, optimismo, bastantes problemas tiene uno para encima pintarlos de negro.
Debe de ser este el motivo por el que disfruto tanto en primavera. Cúantas tonalidades de verdes!! Ni los muestrarios de DMC logran superar a la naturaleza. ¿Y las alfonbras de color con las que se viste el campo? Ahora, ya, las flores de la mostaza tiñen los eriales de amarillo limón. Las escobas blancas, de un blanco cremoso, están también en su apogeo. Dentro de unos días darán paso al oscuro violeta de la borraja. Después florecerán las escobas amarillas, y parecerá que trozos de sol se han caído al suelo, a veces hasta mirarlas hace daño a los ojos; se mezclarán con los suaves violetas del cantueso y el blanco inmaculado de las jarillas. Y un poco más tarde el campo se volverá casi multicolor, con la hierba de los prados aún verde pero ya espigada, los eriales llenos de florecillas de todos los colores, pero resaltando los rosas, en fin, una gran sinfonía. La primavera en la dehesa es así, espectacular, contiene todas las esencias concentradas. En otros paisajes las transiciones de las estaciones son pausadas, sin brusquedades. Aquí no, pasamos del manto del invierno a la primavera como por arte de magia, en cuestión de días. Las floraciones son rápidas, el campo tiene prisa por hacerlo todo enseguido no venga la calor y lo fastidie, lo que sucede con harta frecuencia.
Cuando viví en el Pirineo oscense prefería el otoño. Ojear el bosque en otoño, desde una collada, es uno de los mayores placeres visuales que puedan tenerse. Aunque no sea comparable, las encinas en flor, en un buen año de floración, se le aproxima. No hay dos encinas que tengan la flor del mismo color, desde el amarillo limón hasta el ocre, toda una gama de colores. Resulta fantástico. Esperemos que este año lo podamos disfrutar.