jueves, 21 de febrero de 2013
Qué hay de nuevo?
Había olvidado que tenía un blog...Mi tiempo no da para mucho, lo estiro todo lo que puedo, pero...Ultimamente tengo bastante olvidado el jardín. Ya se sabe que en invierno poca cosa. Algún día de sol he aprovechado para extender el goteo, para que cuando llegue el verano no me coja desprevenida, como casi siempre. Algo de limpieza, que siempre hace falta. Esta semana he empezado a meter la tijera por todas partes. Es increíble lo que algunas plantas pueden llegar a crecer! Y estoy pensando en segar la hierba! Es que este invierno no ha hecho mucho frío y está bastante crecida, y como no la meta en vereda ahora, luego imposible.
Un almendro que sembré hace unos años está en flor. Es su primera floración. Es la primera alegría del año, en términos jardineros se entiende.
jueves, 19 de abril de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
Trabajos invernales
Hace mucho tiempo que no voy a un vivero a comprar nada. La verdad es que aquí en Salamanca no merece mucho la pena. Cómo echo de menos al de Barbastro. Su dueño viajaba todas las semanas a Barcelona y se traía infinidad de plantas de las que aquí no han oído ni hablar, amén de que le podías encargar lo que quisieras... En Salamanca apenas hay novedades, siempre las mismas plantas. Claro que son seguras. Al final, son las que cuentan, las que te mantienen el jardín. Pero por eso mismo no he vuelto, porque ya las tengo y se reproducen ellas solitas por todas partes. De hecho, ahora en invierno me dedico a recojerlas en tiestos, para luego trasplantarlas en la ampliación del jardín.
Los días que no hiela los dedico a plantar. Son arbustos y árboles de dos o tres años. Pequeñitos, pero que seguro que agarrarán bien y en poco tiempo tendrán el tamaño adecuado. Ya no tengo la impaciencia de antes. Hace unos años no se me hubiera ocurrido plantar algo tan pequeño. Tenía prisa por ver mi jardín hecho. Hoy no tengo ninguna. En 15 años me he dado cuenta de que todo llega, antes incluso de lo que crees. Y me resulta más interesante crear algo nuevo que mantener lo que ya tienes. Mi jardín hecho de hoy sólo necesita poda, y es un trabajo más pesado de lo que parece, y bastante aburrido. Sólo reconforta por el resultado que se obtiene, un jardín más limpio y ordenado.
Me gustaría poder plantar árboles raros, traídos de la otra punta del mundo, pero de momento me conformo con lo que tengo a mano. Sólo tengo un árbol "raro": un caldén. Mi hijo me trajo las semillas de La Pampa, cuando estuvo allí trabajando. Aún está en tiesto, pero ya lo tengo que trasplantar a tierra firme. Cualquier día de éstos.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Decíamos ayer
.....ayer no, exactamente hace un año. No sé ya qué decía, pero sí que ha pasado un año. Cómo se pasa, qué barbaridad. Se me estropeó la cámara de fotos, y la verdad es que publicar post sin fotos me parece muy soso. Sigo sin cámara, cosas de la crisis, que es muy socorrida. A ver si los Reyes me traen una!Yo por pedirla que no quede.
Pues eso, que decía hace un año que andaba yo de saneamiento, y este año no iba a ser menos. El pasado 16 encerramos las vacas. Se dio bien, hicimos de todo, pero más que nada separar vacas, machorras a un lado, abocadas a otro, y paridas, un montón, 66 para ser más exacto, a Gusende.
Este año, a pesar de la crisis, parece que no se avecina mal del todo, debe ser que los ganaderos estamos tan acostumbrados a estar en crisis permanente, que cuando les toca a los demás, pasamos del tema!. Tenemos un montón de partos, con buenas estadísticas de terneros vivos y partos distócicos, toquemos madera...
El otoño ha fallado, faltaría más, aunque está viniendo un tiempo parecido al del otoño de 1983, cuando nació mi hijo. En aquel entonces llovió por primera vez el 24 de Octubre. Este año se adelantó un día el agua y no ha parado de lloviznear desde entonces. Porque llover, llover tampoco. Que lo más que cayó un día fueron cinco litros. En fin, que ojalá siga viniendo así, sin heladas y agüilla frecuente, que a lo mejor las vacas siguen lamiendo...
Pues eso, que decía hace un año que andaba yo de saneamiento, y este año no iba a ser menos. El pasado 16 encerramos las vacas. Se dio bien, hicimos de todo, pero más que nada separar vacas, machorras a un lado, abocadas a otro, y paridas, un montón, 66 para ser más exacto, a Gusende.
Este año, a pesar de la crisis, parece que no se avecina mal del todo, debe ser que los ganaderos estamos tan acostumbrados a estar en crisis permanente, que cuando les toca a los demás, pasamos del tema!. Tenemos un montón de partos, con buenas estadísticas de terneros vivos y partos distócicos, toquemos madera...
El otoño ha fallado, faltaría más, aunque está viniendo un tiempo parecido al del otoño de 1983, cuando nació mi hijo. En aquel entonces llovió por primera vez el 24 de Octubre. Este año se adelantó un día el agua y no ha parado de lloviznear desde entonces. Porque llover, llover tampoco. Que lo más que cayó un día fueron cinco litros. En fin, que ojalá siga viniendo así, sin heladas y agüilla frecuente, que a lo mejor las vacas siguen lamiendo...
miércoles, 15 de diciembre de 2010
La primera nevada de la temporada
Y en el jardín, pues ni que decir que no arma más que estropicios. Ramas rotas o dobladas por todas partes. Ahora msmo tengo que atar las ramas del ciprés, a ver si consigo que se enderecen, de lo contrario tendré que cortar una buena rama que le dejará medio calvo.
sábado, 11 de diciembre de 2010
jueves, 2 de diciembre de 2010
Al rojo vivo
Al rojo vivo estaba el cielo de Moscosa cuando hice esta foto y así he estado yo unos cuantos días, los previos al saneamiento, segunda vuelta, que tuvimos ayer, miércoles. Cada año lo paso peor, y no es por la organización del evento, qué va. Cada año, mejor, todo va sobre ruedas, menuda experiencia de años lleva una encima! Esta vez, hasta teníamos encerradas las vacas desde el día antes. No, aquí lo único preocupante es acertar con el tiempo... El dichoso tiempo, que puede convertir la mejor organización en un desastre, no dejarte trabajar, o peor, que te cojas un buen constipado. Llevamos ya varios saneamientos con amenazas de agua que luego se quedan en poco y nos dejan trabajar, aunque con catarros posteriores. Así que, una semana antes, anda una ya al tanto de las previsiones metereológicas, que últimamente aciertan que da gusto. Y cuando todas son de frío polar y de nevadas, pues el cuerpo se le pone a una de todos los colores. Y llegado el día, pues amaneció con agua nieve, que se desvaneció pronto, menos mal, para dejarnos una mañana oscura y fría como ninguna otra que yo recuerde! Qué frío, madre mía! Menos mal que como no se para un minuto pues se aguanta. Pero teníamos previstp hacer un montón de cosas, y algunas hubo que aplazarlas para mejor momento. No separamos las vacas machorras, ni tactamos, ni separamos tampoco vacas abocadas, en fin, que se hizo lo que se pudo y gracias. Aún así, acabamos a las tres, y eso que empezamos en punto, que a las nueve y media la cadena estaba en marcha y el piscolabis de las doce fue rapidito, que lo que más hubiéramos agradecido hubiera sido algo caliente y no fue el caso.Después de la comida y la sobremesa, momento gratificante donde los haya, y allá por las siete de la tarde, me derrumbé en el sofá y me dormí al calor de la chimenea. De allí a la cama. Ni cena ni ná. Que menudo día!
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Mi flor preferida para el jardín