
La fucsia de arriba es "Celia Smedley" y la de abajo "British Jubilee". Son dos de las mejores. La primera es de flores grandes, de un color impresionante. La segunda es de flor más pequeña pero doble. Este año esta última está dando lo mejor de sí. "Celia" no tanto, porque a principios de verano se me cayó y se rompieron las dos mejores ramas, así que la pobre está un poco hueca de vegetación, aún así está dando muy buenas flores, como ningún otro año. Creo que el sitio donde la he colocado este año es el suyo. Y es que el lugar donde las situo es fundamental para su desarrollo y posterior floración. Cada variedad tiene sus apetencias, hay fucsias que agradecen más sol y otras prefieren más la sombra. De hecho, tengo una que cogí en Asturias, en unas vacaciones, de esas plantas que crecen por doquier, que jamás recibe un rayito de sol, y sin embargo, crece y florece de maravilla. "Celia" no había florecido nunca mucho para mi desesperación, hasta este año. Ahora recibe la primerita el sol de por la mañana, y lo ha agradecido de forma infinita.Seguiré poniendo más fotos de todas las variedades que tengo, veinticinco. Ayer estuve viendo la web del vivero francés donde las compré. Qué tentación! Pero si no tengo ya donde poner más!











Mi jardín de fucsias luce florido estos días, a pesar de los avatares, es decir, a pesar de los sucesivos ataques de mosquitas blancas y después de araña roja, y de resistir mi ausencia vacacional. Sobre todo de esta última, porque aunque no fueron más de diez días fuera, coincidió con días muy calurosos, de esos de más de 30 grados a la sombra, días en los que yo riego las plantas por lo menos dos veces, y además las mojo con la manguera con lluvia muy fina varias veces al día. Y nada de eso tuvieron, muy buena voluntad, pero escasas de agua, así que me encontré con varias plantas con las hojas resecas y otras con un ataque de arañas de impresión. Un mes después algunas se han recuperado bastante y están llenas de flores, otras a punto de florecer, las hay que tardarán aún un poco, pero están vivas, y una perecerá seguro, porque encima los perros me la tiraron al suelo y acabaron con la mitad de las ramas. Cogí esquejes y al menos espero que el año que viene pueda contarlo..
